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Ilustración en línea y acuarela de rosas rosadas y rojas de tallo largo junto a un volcán con nubes y sol, con el título Cómo cultivar rosas en El Salvador y el logo de Memories Flowershop

En Memories Flowershop trabajamos exclusivamente con flores de corte. Las rosas de nuestros arreglos vienen de Ecuador, de fincas que están a más de 2.500 metros de altura, casi sobre la línea ecuatorial. Allí el sol es fuerte todo el año, pero las noches son frescas, y esa combinación es la que da tallos largos, botones grandes y colores intensos. La misma lección vale para su jardín: en una rosa, la altura lo decide casi todo.

Sabemos que el gusto por las rosas no termina en un ramo, y muchos de nuestros clientes también quieren tenerlas en su propio jardín. Para ellos, y para todos los que aman las rosas, preparamos esta guía. Casi todas las que se encuentran en internet vienen de Europa o de Estados Unidos: hablan de heladas, de proteger la planta en invierno y de calendarios que aquí no existen. Esta está escrita para El Salvador.

Primero vemos el clima y la altura de su zona, que deciden casi todo. Después, dónde y cuándo sembrar, con la siembra paso a paso. Luego, el riego, el abono y las plagas propias del trópico. Y, por último, la poda y qué tipo de rosa elegir. Al final le contamos cómo hacer durar las rosas de un arreglo.

El clima y la altura: lo que más decide

A la rosa le gusta el sol, pero no el calor. Crece y florece mejor cuando los días son templados y las noches refrescan, que es justamente lo que tienen las fincas de Ecuador. Por eso, en El Salvador, la altura a la que está su jardín pesa más que cualquier abono.

Zonas altas: donde la rosa se da casi sola

En la Ruta de las Flores —Apaneca, Ataco, Juayúa—, en Los Planes de Renderos o en el norte de Chalatenango, las noches son frescas y la rosa responde con flores grandes, colores intensos y menos plagas. Si vive en una de estas zonas, tiene la mitad del trabajo hecho.

San Salvador y las zonas de altura media

Se puede, y bien, con un poco más de cuidado: sol de la mañana, una sombra ligera en las horas más calientes de la tarde y un suelo que drene.

Tierras bajas y costa: el reto mayor

Con calor de día y de noche, la rosa trabaja al límite: da flores más pequeñas y de color más pálido, que duran menos, y sufre más de arañita roja. No es imposible, pero conviene ayudarle:

  • Escoja rosales arbustivos o floribundas, que por lo general aguantan mejor el calor que las rosas de té híbridas.
  • Déle sombra por la tarde: un muro, un árbol pequeño o una malla.
  • Si siembra en maceta, que sea clara. Una maceta negra al sol calienta la raíz.
  • Mantillo siempre y riego hondo, temprano en la mañana.

Invierno y verano

Aquí llamamos invierno a la época de lluvias, más o menos de mayo a octubre, y verano a la época seca, de noviembre a abril. Para la rosa son dos problemas distintos:

  • En invierno, los hongos. La humedad constante trae mancha negra y mildiu. Deje que corra el aire, no moje las hojas al regar y quite las hojas enfermas apenas aparezcan.
  • En verano, la sed. Riegue hondo y temprano, mantenga el mantillo y revise el envés de las hojas por si aparece la arañita roja.

El lugar: sol de la mañana y buen drenaje

Un rosal necesita de cinco a seis horas de sol. Si puede escoger, que sean las de la mañana: el rocío se seca temprano y la hoja pasa menos horas mojada, que es justo lo que previene los hongos. En las zonas más calientes del país, una sombra ligera después del mediodía le cae bien.

El otro punto, y es el que más rosales mata en El Salvador, es el drenaje. La rosa aguanta sequía; lo que no aguanta es tener la raíz en agua estancada. Si su terreno es barro compacto, levante el cantero unos 20 cm o siembre en maceta. Deje también que corra el aire: un rincón cerrado entre paredes concentra humedad y ahí es donde aparece todo.

  • Suelo: suelto y profundo, con bastante materia orgánica.
  • En maceta: mínimo 40 cm de ancho y de hondo, con agujeros de verdad.
  • Evite: el pie de un árbol grande. La rosa pierde contra las raíces del árbol.

Cuándo sembrar en El Salvador

La mejor época es mayo y junio, al entrar las lluvias. La planta se establece con el agua del cielo y usted casi no tiene que regar. La segunda mejor es de noviembre a enero, cuando ya pasó lo fuerte del invierno: son los meses más frescos y secos del año, hay menos hongos, pero ahí sí le toca regar a usted.

Un rosal que viene con pilón —en bolsa o maceta, con su cepellón de tierra— se puede sembrar cualquier mes, incluso con flores abiertas, porque la raíz nunca queda al aire. Lo único que conviene evitar es sembrar en marzo y abril: son los meses más calientes y una planta recién puesta sufre de más.

Antes de sembrar: hidrate la planta

Si el rosal viene a raíz desnuda, sumérjalo completo en una pila o cubeta de agua de dos a tres horas antes de sembrarlo. Si estuvo guardado o se ve reseco, déjelo hasta doce horas. Una raíz seca no se recupera después, por más que la riegue en el hoyo.

De las raíces corte lo menos posible: cada raíz sana es la que va a prender la planta. Quite solo lo quebrado o lastimado, con un corte limpio justo arriba del daño, y acorte un poco lo que quedó demasiado largo para el hoyo.

Cómo sembrar, paso a paso

Corte del hoyo de siembra de un rosal: hoyo ancho, raíces extendidas, punto de injerto al ras del suelo y capa de mantillo separada del tallo.
El punto de injerto va al ras del suelo. Enterrarlo, como recomiendan las guías europeas contra las heladas, aquí solo lo pudre.
  1. Haga el hoyo grande. Unos 50 cm de ancho por 50 de hondo, el doble del cepellón. Si abajo encuentra una capa dura, rómpala: si no, el agua se queda ahí parada.
  2. Prepare la tierra. Mezcle la tierra que sacó con compost o estiércol de vaca ya descompuesto. Nada de fertilizante químico dentro del hoyo: quema las raíces nuevas.
  3. Coloque el injerto al ras. El engrosamiento donde se unió la variedad con el patrón va al nivel del suelo o dos centímetros arriba. Este es el punto donde nuestro clima manda distinto al europeo: allá lo entierran contra el frío, aquí la tierra caliente y húmeda lo pudre.
  4. Rellene y riegue fuerte. Con un chorro generoso, para que la tierra se asiente sola alrededor de cada raíz y no queden bolsas de aire. Donde se hunda, rellene con más tierra buena.
  5. Si es un rosal de tronco, póngale tutor el mismo día. Una estaca firme que llegue hasta la copa, y el tronco amarrado al menos en dos puntos con cinta suave. Sin tutor, el viento lo quiebra justo en el injerto.
  6. Ponga mantillo. Cinco centímetros de hoja seca, zacate seco o cascarilla de arroz, sin que toque el tallo. Conserva la humedad, baja la temperatura de la raíz y frena el monte.
  7. La poda al sembrar depende de cómo vino la planta. Si vino en maceta o en bolsa, no la pode: quite solo lo seco o quebrado. Si vino a raíz desnuda, acorte cada tallo a unos 15 cm, justo arriba de una yema que vea hacia afuera; así la poca raíz que tiene no debe alimentar tanta rama.

Riego: abajo, temprano y sin exagerar

  • Los primeros quince días, riegue diario si no está lloviendo.
  • Ya establecida, en verano: dos o tres veces por semana, pero abundante. Vale más un riego hondo que cuatro riegos que solo mojan la superficie.
  • En invierno: casi no riegue. Su trabajo ahí es revisar que el agua no se empoce.
  • Siempre en la base, nunca sobre las hojas. Mojar el follaje es la manera más rápida de sembrar mancha negra.
  • Por la mañana, para que lo que se haya mojado alcance a secarse antes de la noche.

Abono: poco y seguido

Con el abono pasa algo que sorprende: el exceso hace más daño que la falta. Demasiado nitrógeno le da una planta llena de hojas grandes y verdes, con pocas flores y con los brotes tan tiernos que los pulgones llegan solos.

  • Materia orgánica dos veces al año: compost o estiércol curado alrededor de la planta, sin amontonarlo contra el tallo.
  • Fertilizante completo cada seis u ocho semanas mientras la planta está creciendo, más o menos 40 gramos por metro cuadrado, esparcido parejo y regado enseguida. Si puede escoger, que sea sin cloruro: la rosa lo tolera mal.
  • El primer año no lo necesita si usted preparó bien el hoyo.
  • Suspenda lo fuerte al acercarse la poda anual: no tiene caso empujar brotes que va a cortar.

Plagas y enfermedades en clima tropical

Antes de hablar de qué aplicar, vale la pena saber de dónde vienen los problemas. Casi siempre son tres causas, y las tres son de manejo: exceso de abono con nitrógeno, agua estancada en el suelo y un lugar sin circulación de aire. Corregidas esas tres, la mitad de los tratamientos salen sobrando.

Lo que pica y chupa

  • Pulgones. En racimos sobre los brotes tiernos y los botones. Un chorro de agua a presión los baja; si vuelven, jabón potásico.
  • Arañita roja. Problema de verano seco. La hoja se ve punteada, opaca, y aparece una telita fina por debajo. Suba la humedad del ambiente y revise temprano.
  • Trips. Deforman y manchan el botón, sobre todo en las variedades claras. Se ven al sacudir una flor abierta sobre una hoja de papel blanco.
  • Chicharritas. Pequeñas, verdes, saltan cuando uno toca la planta. Chupan la hoja por debajo y la dejan con puntitos blancos.

Los hongos

  • Mancha negra. La más común aquí, y es de invierno. Manchas negras redondas, la hoja amarillea y se cae. Recoja y bote las hojas caídas, no moje el follaje y aplique preventivo cada diez a catorce días mientras llueva.
  • Mildiu polvoriento. Un polvo blanco sobre hojas y brotes. Aparece cuando las noches están frescas y los días secos.
  • Roya. Puntitos anaranjados en el envés de la hoja.

Con los hongos, lo preventivo funciona y lo curativo casi no. Si ya tiene la planta pelada, el tratamiento solo protege la hoja nueva. Y cuando aplique cualquier producto, lea la etiqueta en lo que dice sobre abejas y hágalo al atardecer, cuando ya no están trabajando. Si no sabe qué producto usar, pregunte en un vivero de confianza: allí saben qué funciona en su zona y cuándo aplicarlo.

La poda: aquí la rosa no duerme

En los países con invierno la rosa se duerme y se poda dormida. Aquí no: crece todo el año, y uno poda para obligarla a una nueva floración. Son dos podas distintas.

La de todos los días

Corte la flor apenas se pase, sin esperar. Si la deja en la planta, el rosal forma el fruto y entiende que ya cumplió: deja de florecer. Cortándola, lo manda a sacar brote nuevo. Haga el corte arriba de la primera hoja completa de cinco foliolos, mirando hacia afuera de la planta.

La fuerte, una vez al año

El mejor momento en El Salvador es entre noviembre y diciembre, cuando terminan las lluvias. La planta arranca la época seca limpia y llega con fuerza a la floración.

  • Rosales de arriate (té híbrida y floribunda): quite por completo los tallos viejos, delgados o que crecen hacia adentro. Deje cuatro o cinco tallos jóvenes y córtelos a una altura pareja de 30 a 50 cm.
  • Arbustivas y trepadoras: no las corte parejo. Saque un tercio de los tallos más viejos desde abajo, casi al ras, y deje crecer los nuevos.
Tres cortes de poda comparados: el correcto en diagonal cinco milímetros arriba de una yema, uno demasiado alto que deja tocón y uno demasiado pegado que daña la yema.
El corte correcto: diagonal, 5 mm arriba de una yema que ve hacia afuera.

Use tijera bien afilada y desinféctela entre planta y planta con alcohol. Una tijera sucia pasa enfermedades de un rosal al otro más rápido que cualquier plaga.

Qué tipo de rosa sembrar

Cuatro tipos de rosa comparados: té híbrida, floribunda, rosal arbustivo y rosa trepadora, con su altura y distancia de siembra.
La distancia de siembra depende del tipo. Apretarlas es la causa silenciosa de muchos hongos.
  • Rosa de té híbrida. Un botón grande por tallo, sobre tallo largo y firme. Es la rosa de florero. De 70 a 120 cm, a 30–40 cm entre plantas.
  • Floribunda. Ramos de botones medianos, floración más continua y color que se ve desde lejos. De 60 a 90 cm, de seis a nueve plantas por metro cuadrado.
  • Rosal arbustivo. De 150 a 250 cm. Para fondo de jardín o seto florido, a 60–100 cm entre plantas.
  • Rosa trepadora. Cubre de 3 a 4 metros sobre muro, pérgola o portón. De uno a dos metros entre plantas, y necesita soporte desde el día uno: vaya amarrando las ramas al soporte con cordel suave a medida que crecen.
  • Rosa miniatura. Se queda por debajo de los 30 cm, con flores pequeñas y muchas. Es la mejor opción para maceta, balcón o el borde de un arriate.
  • Rosal de tronco. Una rosa injertada sobre un tallo alto, que forma una copa como un arbolito. Luce mucho en la entrada de una casa o en maceta grande, y necesita tutor toda la vida.

Un consejo de jardín: menos variedades y más plantas de cada una se ve mucho mejor que una colección de todas distintas.

Y si sus rosas vienen en un arreglo

La mayoría de nuestros arreglos lleva rosa de Ecuador, cortada en fincas de altura y escogida por su duración. Bien cuidada le dura entre siete y diez días. Mal cuidada, tres.

Cuidado de rosas en florero: corte diagonal bajo el agua, sin hojas bajo el nivel del agua, lejos del sol directo y de la fruta madura.
Cuatro cosas, y sus rosas duran el doble.
  • Recorte un centímetro del tallo, en diagonal y bajo el agua. Si corta al aire, entra una burbuja que le tapa el paso del agua al tallo.
  • Quite las hojas que quedarían bajo el agua. Se pudren, ensucian el agua y tapan el tallo.
  • Cambie el agua cada dos días y vuelva a recortar el tallo cada vez. El florero, bien lavado.
  • Ubíquelas lejos del sol directo, del aire acondicionado y de la fruta madura. La fruta suelta un gas que hace abrir y caer la flor más rápido.
  • De noche, páselas al lugar más fresco de la casa.

Preguntas frecuentes

¿De verdad se dan las rosas en El Salvador?

Sí, y muy bien. En las zonas altas y frescas —la Ruta de las Flores, Los Planes de Renderos, el norte de Chalatenango— casi no dan guerra. En las tierras bajas, la costa y las zonas más calientes se puede, pero exige más atención y escoger variedades resistentes al calor. Lo explicamos arriba, en el clima y la altura.

Mi rosal tiene muchas hojas y casi no florece. ¿Qué pasa?

Casi siempre es una de dos: exceso de nitrógeno en el abono, o poco sol. Revise primero cuántas horas de sol directo le pegan de verdad; muchas veces un árbol creció y nadie se dio cuenta.

En invierno se le caen todas las hojas. ¿Se está muriendo?

No, es mancha negra. Recoja todas las hojas del suelo, deje de mojar el follaje al regar y empiece un preventivo. La planta rebrota.

¿Puedo tener un rosal en maceta?

Sí. Maceta de 40 cm para arriba, con buenos agujeros y plato que no quede con agua. En maceta se riega más seguido y se abona más seguido, porque el agua se lleva los nutrientes cada vez.


Y mientras sus rosas crecen, nosotros le llevamos rosas frescas de Ecuador hasta su puerta. Cada arreglo lo armamos a mano en nuestro local de Colonia Escalón y lo entregamos a domicilio en San Salvador.

¿Busca algo especial? Escríbanos por WhatsApp al 7898-6628 y díganos la ocasión; nosotros le proponemos el arreglo.

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